Hablemos de sexualidad
El tema de SEXUALIDAD genera expectativas para cada uno de nosotros de acuerdo con el rol que desempeñemos: sea padres, docentes, médicos e incluso pacientes; pensamos en aparato reproductor, relaciones sexuales, reproducción, planificación familiar, anticoncepción, aborto, enfermedades de transmisión sexual, etc.
Es más sencillo si abordamos el tema de forma menos emocional y nos referimos a él, librándonos de los prejuicios que están cargados de genitalidad.
Hay que entender que todos los seres humanos somos seres sexuales y que la sexualidad es un concepto dinámico que evoluciona y se desarrolla en la medida que crecemos y nos relacionamos; incluyendo de esta manera conceptos que tienen que ver con: genitalidad, género, comportamiento sexual, funcionamiento del cuerpo, valores, actitudes hacia los otros, sentimientos hacia uno mismo y hacia los demás, el amor y las personas que participan de una u otra forma en nuestras vidas.
Es el relacionamiento con los demás el que, de una forma a veces intangible, va moldeando a ese “ser sexual”. Los padres, con la primera expectativa: ¿qué vamos a tener?, ¿será niño o será niña?, expectativa que en todos los casos culmina con el nacimiento (sexo asignado al nacer). Comienza el moldeamiento de forma definitiva, pero como antes referí: “dinámica y evolutiva” de ese nuevo ser.
Cada individuo recibe de manera “natural” una serie de lecciones que se aprenden con ese relacionamiento, desde la mirada de la madre a su hijo/a hasta la forma como él siente y observa cómo sus padres, hermanos, familiares, amigos y, en el peor de los casos, los personajes que se puedan observar en pantallas interactúan con el otro y que, definitivamente, culminan con su definición como persona (orientación sexual).
El aprendizaje de la sexualidad se desarrolla de manera consciente o inconsciente, en la familia o sociedad, con los amigos o compañeros, participando de él la carga cultural, las políticas de educación, la salud pública y hasta los medios de comunicación que estén presentes en el entorno geográfico y antropológico en el que el individuo crece.
Con fines pedagógicos se trata de identificar el desarrollo de la sexualidad del individuo según los periodos de la vida y se dice que, en el recién nacido, la sexualidad está íntimamente ligada a la relación que vive con sus padres a través de las caricias y cuidados, comenzando de esta manera el desarrollo de vínculos que son necesarios y útiles en el desarrollo sexual y social, teniendo aquí un papel trascendental la actividad de alimentación ya que el niño, con su oralidad, define su relación con el mundo.
De manera secuencial, y luego de estar en un vínculo familiar estrecho, viene una segunda etapa que corresponde a la integración de límites y contra los cuales el individuo comienza a luchar y ejercer autonomía, la cual comienza con el desarrollo del control de esfínteres, situación que le genera placer y, en la medida que desarrolla esta capacidad, se da el relacionamiento con el mundo, esgrimiendo dicho control como reflejo de su independencia, dando inicio al conocimiento de su cuerpo.
Posteriormente, viene un periodo en el cual el individuo comienza a explorar su cuerpo y da paso a descubrir su genitalidad y conocimiento de su sexo, iniciando así el “primer enamoramiento” hacia otro individuo, presentándose atracción hacia las figuras materna o paterna; así mismo, en esta etapa se vislumbran roles de desempeño social en los cuales se identifica con los del mismo género.
Viene después una etapa en la que lo social comienza a representar un papel primordial para su desarrollo. Se relaciona con individuos de ambos o del mismo sexo y aparecen los juegos sexuales, así como el conocimiento de su cuerpo y sus órganos, permitiendo que se vaya definiendo su identidad sexual; siendo este un periodo en el que los valores de la familia y el conglomerado social ejercen una influencia crítica sobre el individuo.
En la medida que el individuo avanza en el desarrollo, inicialmente en un entorno meramente familiar y posteriormente en un entorno social sobre el cual el adulto aún ejerce un marcado control, aparece un periodo que para todos representa un conflicto, ya que el desbordamiento físico y hormonal al cual el individuo se ve de una manera abrumadoramente enfrentado, por un lado, con los cambios físicos de sus caracteres sexuales secundarios que lo van consolidando en su identidad sexual, y por el otro, los cambios psicológicos que lo agobian y lo hacen parecer como rebelde, ya que la búsqueda de su identidad conlleva al abandono de toda la seguridad que le representaba ser niño de un hogar determinado, y el hecho de tratar de alcanzar su libertad, pero con el agravante de tener que asumir consecuencias, sumado al desempeño social con los congéneres con los cuales se identifica, culminan con la definición de su “objeto sexual amado”.
Es decir, de forma paulatina se abre paso a través de la pubertad con todos los ensayos y exploraciones que eso conlleva, dejando a su paso al adolescente desafiante que moldea su personalidad con la interacción social y familiar, dando paso al adolescente tardío que, sin dejar de seguir creciendo como persona, debe lograr una identidad que lo caracterice y con la cual deberá continuar su búsqueda de la felicidad.
Es necesario, en nuestro rol como padres, asumir el tema de la sexualidad con la mayor naturalidad posible, teniendo en cuenta que todos somos seres sexuales y debe ser en el hogar donde surjan las conversaciones más importantes alrededor de esto. Los hijos, en lugar de querer sentirse avergonzados por sus dudas, quieren que se las resuelvan con comprensión. Y si no es en el núcleo del hogar donde estas se respondan, será en otros lugares que puedan no ser los más adecuados.
Crear espacios seguros de relacionamiento entre padres e hijos, en los que por medio del amor podamos hacerle sentir a nuestros hijos que los acompañamos, que podemos responder sus preguntas y no existen temas tabú que deben buscar por fuera del hogar, es crear una base sólida en la relación y en su formación como persona individual y social.
2/8/2026
